Injusticia en Catalunya

INJUSTICIA EN CATALUNYA
ASUNTO DEL ACUERDO PERSONAL

Injusticia en Catalunya

Este asunto empezó en 1.998, cuando un señor (Paco) entregó a Remei TC un acuerdo que prometía compensarse por un daño que se ha causado. Remei TC no evaluó económicamente nunca esta daño, pero el señor puso en un escrito al juzgado que el valor es unos 96.000€. El acuerdo tiene dos firmas, una es el nombre completo del señor, y la otra es solo “Paco”. Luego, el señor denegó firmarlo, y además insista que no ha visto nunca el acuerdo antes. El asunto en el juzgado es únicamente si él firmó o no el acuerdo. Parece sencillo a resolver pero al final el asunto venía muy complicado durante su curso.

En el juzgado de Primera Instancia 12, practicó una pericial caligráfica, y determinó que la firma que es el nombre del señor era auténtica, y la firma “Paco” no se podía evaluar por falta de muestras de su escritura. Con esta pericial, el juzgado se ha desestimado la demanda. Hasta este punto, todo fue normal en Primera Instancia 12.

Cuando recurrió, Ilmo Don José Francisco Valls Gombau de la Sección 17 de la Audiencia se estimó practicar otra pericial, para hacer por la Guardia Civil, para determinar quien firmó las dos firmas. Citó el señor Paco para hacer más muestras de su escritura para poder hacer una pericial más completa. El Ilmo Valls hizo una resolución para pedir que la Guardia Civil hacer la pericial, y hace mención de las muestras de su escritura. Hasta este punto, todo fue normal en la Sección 17.

Pero en un momento determinado, cambió el criterio de la Sección 17. Las instrucciones enviadas a la Guardia Civil por la Sección 17 identificó unas de las muestras de escritura como “dubido”, que significa que no se sabe quien ha escrito la muestra, pero en realidad la muestra era “indubido”, que significa que sí se sabe y era el señor Paco. Entonces la Guardia Civil no podía utilizar la muestra para comprobar la firma “Paco”. Las instrucciones que envían no notifican a las partes, entonces Remei TC no enteró por mucho tiempo después. Por este cambio en el sentido de la muestra, los peritos de la Guardia Civil no podía determinar quien firmó (este efecto tiene probado por dos periciales que hizo después, y consta en el expediente en el Juzgado). En resumen, el juez o alguien en el juzgado cambió una prueba que cambió el sentido de la pericial.

Si puede probar que la Sección 17 hizo expresamente este cambio porque cuando pedió al juzgado corregir su “error”, el juez dijo “la pericial practicada contradiga ninguna resolución judicial”. Eso carece el sentido común totalmente, y es falso porque contradiga la primera resolución que habla de la pericial que va a hacer la Guardia Civil.

Tenía la oportunidad hacer preguntas a la Guardia Civil, pero estas preguntas estaban filtrados por el juez. No permitía ninguna pregunta que dio una pista que había una incongruencia en las instrucciones del juzgado.

Cuando Remei TC fue a la Guardia Civil para hacer una queja contra los peritos, archivaron su queja porque los peritos han seguido las instrucciones del juzgado. En realidad, había un conflicto en las instrucciones, que no se explicaron porque no han pedido una aclaración. Pero bueno.

Cuando el juez enteró que Remei TC fue a la Guardia Civil, él se puso una denuncia a la Secretaria de Gobierno para abrir un expediente disciplinaria, con el posible resultado que se echan de su trabajo. Cuando se archivó por la Secretaria de Gobierno, se puso una multa para “mala fe procesal”, insinuando que hizo “trafico de influencias”, que era archivado por la Sala de Gobierno. No había ninguna prueba ni indicio de ningún impropiedad por la parte de Remei TC. No explicó nunca porque se ha puesto estas denuncias por la parte de Ilmo Valls. Al parecer, era simplemente para intimidarse para ceder.

Luego, cuando recusó el juez por falta de imparcialidad, él decidió no hacer el informe sobre los hechos que la ley obliga. Es obligatorio hacer un informe sobre los hechos, también es su oportunidad explicar porque hizo lo que hizo. Pero no lo hizo el informe. Luego, ha ido a la Escuela de Justicia, y sus compañeros no le obligaron hacer el informe, en contra de la ley.

El Ilmo Valls era reemplazado por Ilmo Don Ramón Foncillas Sopena, quien rechazó todos los recursos, se cargó en costas ilegales, y al final hizo la sentencia, que es una obra de arte de incongruencia. Según la sentencia, el señor Paco se entregó el acuerdo con una firma autentica y una firma falsa, y por el hecho que el documento tiene una firma falsa el señor Paco no es responsable por el documento. Tampoco no es una falsedad de un documento privado, ni es un estafa, ni es ningún tipo de fraude, según la Sección 17. Según este lógica, para evitar responsabilidad por un documento solo hace falta poner una firma falsa en el documento antes de entregarlo, y engañar la otra parte en pensar que era tu firma.

En este tipo de asunto, es imposible recorrer una sentencia de la Audiencia. Se tiene que ir al Tribunal Constitucional cuando la sentencia es firme, y Remei fue allí para pedir amparo por unas infracciones procesales que hicieron la Sección 17. Mientras, el hecho que la Sección 17 se condenado pagar las costas de la otra parte, obligaron que ir otra vez a Primera Instancia 12 para calcular las costas. Las costas no se pagan automáticamente. Se tiene que ser costas razonables y justificadas. También, había un limite en la ley de unas 500.000 pts aplicable a este asunto, total de Primera Instancia y la Audiencia.

Cuando el asunto ha vuelto a Primera Instancia 12, todo fue normal. El juzgado aceptó esperar el resultado de su petición en el Tribunal Constitucional antes de tratar el tema de las costas.

Pero en un momento determinado, cambió el criterio de Primera Instancia 12. Se acusó de ocultar una resolución del Tribunal Constitucional, y por eso intentó seguir con la tema de las costas. Si se fuera la verdad, sería un delito hecho por la parte de Remei TC. No era la verdad, tampoco había ningún indicio de eso (excepto por la acusación del abogado por la otra parte) entonces tenía que recusar Ilma Dª Marta Dolores del Valle García, la jueza de Primera Instancia 12.

Se sustituyó con la jueza de Primera Instancia 13, Ilma Dª Marta Montañés Delmá, quien a su crédito intentó conseguir un acuerdo entre las partes sobre las costas. Había unas negociaciones que produzcó un acuerdo preliminar, pero al final era rechazó por las dos partes. Luego, inexplicablemente, Ilma Montañés hizo una resolución final que pretendía que el acuerdo preliminar era aceptado por las partes, sin condenarse en costas. El hecho que no se condenó en costas quiere decir que las costas para Remei TC en todo el asunto son cero.

Cuando hay una resolución final, el juzgado está acabado con el asunto y no puede verlo más. Entonces, desistió de la recusación contra Ilma Dª Marta Dolores del Valle García porque no era competente ver el asunto más y no tenía sentido la recusación. Cualquier recurso, etc, tiene que ver por la Audiencia. Pero el abogado por la otra parte hizo un recurso contra la resolución final, y inexplicablemente la Ilma Dª Marta Dolores del Valle García pretende que es competente ver su recurso. El recurso tiene que ir a la Audiencia para resolver.

La Audiencia 17 enteró que estaba investigando si el abogado por la otra parte influyó la Audiencia antes cuando se denunció por trafico de influencias. Con eso, se denunciaron a Fiscal Jefe de Catalunya, quien abrió diligencias de investigación en la contra de Remei TC para descubrir las “infracciones penales” que puede existir. La ley deja muy claro que si un juez denuncia una parte en un asunto, tiene que abstener. Pedió la abstención de la Audiencia, y cuando contestaron en negativa, recusó a ellos.

Mientras, el Ilmo Valls ha vuelto a la Audiencia 17 y tomó otra vez el asunto. A pesar que las costas para la Audiencia está basado en las costas de Primera Instancia (50% máximum de las costas de Primera Instancia), y a pesar de otros aspectos procesales, el Ilmo Valls ha citado un juicio para ver las costas. Eso no tiene lo más mínimo de sentido porque según la resolución final, las costas son cero, y de todo caso, el asunto en Primera Instancia no es firme porque hay recursos contra ello pendientes. Hay que basar las costas en la Audiencia en las costas de Primera Instancia, que son no definitivas. Simplemente tiene un interés obvio en el asunto.

Pedió la abstención y un su defecto la recusación de Ilmo Valls por denunciarse anteriormente.

Ahora, el asunto está en un estado de limbo. En Primera Instancia, hay una resolución final pero la jueza quiere segir con ello y no enviarlo a la Audiencia para resolver. En la Audiencia, quieren segir con el asunto de manera no procedente.

Se acusan a Remei TC de retrasar el asunto por sus recursos y otras maniobras procesales, pero la realidad es que ELLOS retrasaron el asunto cuando dejan la otra parte escapar de sus obligaciones, que ahora llega ocho años.


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